27.10.09

Dos horas

Faltan un poco menos de dos horas para mi cumpleaños y contrario a lo que sucede cada año, este año en particular no me siento con ganas de celebrar.

No que no sienta que mi cumpleaños sea una fecha celebrable, no, siempre me ha parecido un gran día el dia que llegué por estas tierras. Es solo que no siento el espíritu de celebrar. Es extraño.

De las cosas extrañas es que llevo un rato debatiendome si venir a escribir esto por aqui. si pertenece o no al blog. Una vez mas las mismas dudas, las mismas preguntas. Una vez mas la misma respuesta. Las cosas pertenecen al blog cuando creo que pertenecen al blog.

Siento que las cosas que terminan en el blog son de las partes importantes. Independientemente de cual sea su naturaleza, todas son parte del yo.

Pocas son las novelas que relatan un desayuno cotidiano, no porque no haya nada que describir en un desayuno sino porque en general el hecho de desayunar no avanza la trama, quizá si el personaje es diabético y mas tarde tiene conflictos, no importa. Quizá el desayuno sea solo el sitio en donde suceden las cosas, el escenario, el telón de fondo, y lo que le da sustancia es el momento de duda del protagonista, o el momento en que toma la desición adecuada, o errónea.

Del mismo modo reflexionar de mis sensaciones en los momentos previos a mi cumpleaños termina aqui porque es algo que me sucede en este momento, que no quiero ignorar y que me interesa tratar. Todo para mi todo para mis adentros. Todo allá afuera.

Una parte del encanto de leer es encontrarse a si mismo en los renglones de otros. Saber que alguien mas ha pensado esa fantasia que uno creía solo personal, o las palabras correctas para iluminar esos rincones negros del corazón.

Mientras escribo las palabras, la conciencia de la respuesta a su existencia me persigue. ¿Vendrá alguien y se sentirá identificado? No lo sé, no importa. Como tampoco importa si las palabras escritas por aqui son escritas con la intención de hacer que alguien mas no se sienta solo en su universo que por unos instantes se impacta en el mio y tampoco se siente con ganas de celebrar a unas cuantas horas de su cumpleaños.

También vengo a escribir para dejar esto allá afuera, lejos de mi. Me molesta no sentirme con ganas de celebrar mi cumpleaños. Me gustan mis cumpleaños. Es solo un poco de depresión.

Mañana, y en algunos lugares del mundo ya, es mi cumpleaños. 34 años. Al interior sigo teniendo 17 y viajando por Europa con Andrés, sigo teniendo 20 jugando dominó en casa de Eva, sigo teniendo 23 atendiendo partos en el hospital, sigo teniendo 25 mientras surfeo en las playas de Todos Santos, sigo teniendo 6 años esperando la piñata de hilos que preparaba mi abuelo. Sigo teniendo todos los años que he tenido desde que mi mente los registra. Sigo teniendo cumpleaños en la playa, en casa de mi madre, en casa de mi padre.

Hay tantas cosas que caben en mi vida, tantas personas, tantos momentos, pequeños, grandes, distantes, olvidables, olvidados, memorables.

Interesante que el viaje es un continuo, algun momento en el futuro tendré 35, 50, quizá 70, mi plan siempre ha sido rebasar la barrera de los 100, y me seguiré conteniendo. Seguiré conteniendo a estos muchos yos, cambiantes y constantes, todos ellos nacidos el mismo dia.

El rio de la conciencia.

Y del mismo modo que las cosas cambian mientras suceden, que se modifican conforme los hechos se crean unos encima de otros, el escribir todo esto me lleva de regreso a un buen lugar. Ese lugar que ahorita está un poco opaco.

No que al terminar de escribir esto me den unas ganas locas de celebrar, no, pero si me dan muchas ganas de felicitarme y desearme a mi mismo un muy feliz cumpleaños.

11 comentarios:

Eva dijo...

Aca ya es 28, así que ¡¡¡feliz cumpleaños!!!. Según mis cuentas, jugábamos dominó bastante antes de los 23, lo cual implica que ya llevamos un buen rato de estar al pendiente uno del otro... y también hace muchísimo que no jugamos.

Te mando un fuerte abrazo lleno de buenos recuerdos y con la promesa de que éste año (edad pues) sí jugamos dominó.

Alice dijo...

Felicidades!!! Entiendo perfecto eso que cada año eres todas las edades que has sido. Disfrútalo mucho, aunque no quieras celebrarlo como de costumbre.

Un abrazo fuerte.

Ingrid dijo...

Felicidades desde este lado del planeta!

Y sí, yo a veces me siento identificada con lo que dices, pero cada autor es único.

Un abrazo!

Anónimo dijo...

Tus letras siempre me hablan de libertad, y eso me gusta.
Feliz cumple.
Una lectora.

Alesi dijo...

Siempre hay porque festejar, así que pásala lindo, festeja y felicidades por todo lo aprendido y por lo que falta.

Anónimo dijo...

un año más señor Verde.. un abrazoo enorme y calido feliz cumpleaños.

alguien q pasa por aqui a leerte de vez en cuanto..

RAH dijo...

y yo que creía que eras más viejo por las canas! :) sonríe, ya todo pasará.

Menta dijo...

No sé, pienso que los cumpleaños sirven para muchas cosas, me gusta pensar el tiempo como algo cíclico y siempre es bonito regresar al cumpleaños, al volver a empezar pero con experiencias, con todos los años anteriores. A mí la edad no me importa nada, nunca pienso, uyy tengo 28 y ya debería...mi perra tiene 4 años y entonces también tiene 28 (y ya fue madre de siete niños). Lo que hay que celebrar es que siempre se puede reinventar, los días o los años y que es bonito/triste tener muchas experiencias, que somos sere de muchas muchas dimensiones.Eso sí, todo mundo merece una felicitación, así que ¡Feliz cumpleaños! y que la vida esté llena de celebraciones más allá de las oficiales

Galleta *_* dijo...

Pues llegué como 2 dias despues a tu cumple. asi que te deseo un feliz no cumpleaños.

un abrazo Sr.Verde.

saludos

Anónimo dijo...

He tenido mucho trabajo y no había podido leer nada

Feliz cumpleaños, espero el duelo por aquello que lo meresca pase pronto, si no entonces ya se feliz que nada te cuesta

atte. Otra lectora, que por cierto ya vi que somos muchas

Lune ♪ dijo...

Me identifiqué. Felicidades, mira que curioso, el mio fue el 29...