20.7.07

Budismo

Nada es seguro y nada es mio excepto lo que soy. Y aún eso es suceptible de desaparecer.

Sin embargo, con lo que uno es y con lo que uno tiene, puede decidir perseguir un fin.

No hay garantias de nada.

Y todos los fines son relativos, son puntos de inicio para nuevas creaciones.

Se que parte del trabajo que me interesa es reconstruir lo que hubo con Elisabeth, no por volver al pasado. El pasado es lo que es y está ahi dejandonos parados en el presente del modo que somos hoy.

Lo quiero reconstruir porque no quiero que la grietas de antaño derrumben la construcción.

Nada me garantiza que mis esfuerzos llegarán a buen término, pero hay luz en el camino y entre las siluetas y los demonios que me estoy exorcizando siento que las decisiones tomadas son adecuadas y que es justo en los momentos en los que al parecer ya no se puede más, donde los esfuerzos cuentan.

Elisabeth te amo.

PD: Lamento que algunos de ustedes puedan encontrar los temas del blog un tanto cuanto unicentricos últimamente, pero es que el tamaño que el tema ocupa en mi mente es un tanto cuanto choncho.

1 comentario:

Sette dijo...

yo creo que el amor es una construcción, nada sucede por casualidad, todo se va hilando poco a poco, de ambas partes, a veces de mutuo acuerdo... a veces simplemente se hace.

Es verdad que nada se garantiza en la vida y que los orientales dicen que es mejor no desear, porque eso genera frustración... pero el amor va más allá del deseo.

Le mando mi mejor vibra.