Todo es artificial pero hace mucho que dejó de importar. Algunas veces al principio era extraño que las cosas tuvieran un sabor diferente al que solían tener, pero poco a poco solo algunos recordaban que el sabor de las papas no había sido siempre el sabor de las hamburguesas.
Tampoco importa mucho que ahora casi nadie sepa que forma tenía una hamburguesa. Por supuesto que todos hemos visto las fotos, pero en las fotos la grasa no te chorrea por entre los dedos, ni se mezcla la salmuera del pepinillo con la mostaza.
Claro que mis quejas son absurdas, ahi estoy yo comprando diario mi sandwich y no matando al puerco verdad.Y si, cuando digo sandwich no hablo de un sandwich en forma, pero eso se entiende. Al menos los que leen esto lo entienden.
El problema mas grave es que nadie puede detenerse a menos que decida excluirse permanentemente del grupo. Es como la antigua fábula aquella que habla del profeta. Se las voy a repetir aqui para que ubiquen bien el problema.
En algún momento hace mucho tiempo un hombre aburrido con lo que tenía que hacer en su granja decidió que quería partir pues estaba seguro que había un mejor lugar en alguna otra parte. Pero no quería irse solo puesto que le gustaba la compañia, y pues se encontraba dividido entre la vehemencia con la que detestaba la granaja, sensación que crecía con cada minuto extra que pasaba en ella, y el miedo de quedarse solo.
En algún momento de la noche del 13 de Junio, si de ahi que hoy sea gran fiesta nacional a pesar de que según esto aqui todos son no creyentes. No importa, en algún momento de la noche del 13 de junio se le ocurrió la solución, simplemente necesitaba convencer a cinco personas, y esas cinco personas a su vez tendrían cinco personas mas que seguramente se unirían al grupo, sobretodo si les prometía que una vez llegando a donde todo iba a ser distinto serían ellos cinco los que decidirían la mejor manera de proceder.
Evidentemente el plan resulto y en un mes el pueblo entero estaba presto a partir. La idea de un lugar mejor terminó por atraer a todo el mundo. La marcha comenzó hacia el oeste. La idea era darle la espalda al sol por la mañana y seguirlo durante las tardes.
La pasar por el siguiente pueblo, uno que se encontraba a un medio día de marcha sucedió que la leyenda del mejor lugar, ese hacia el que se dirigían ya había cobrado vida propia. El maná, la fuente de la eretna juventud, un lugar en donde no hay que trabajar para comer, todo el mundo fue proyectando poco a poco sus deseos en este lugar mítico hacia donde se dirigía la peregrinación.
Y asi, varios pueblos se unieron a la marcha. Finalmente los cinco lideres comenzaron a dudar de si en algún momento encontrarían en lugar prometido, simplemente ya no había manera de que existiera, al menos no uno que tuviera no solo contentos a ellos sino a todos los que ahora los seguían. De hecho intentaron detenerse en varios lugares. Finalmente hemos llegado decían. Pero ya nadie los escuchaba y si había un grupo lo suficientemente grande que pensaba que ahi claramente no se encontraba la tierra de los unicornios pues no había mas remedio que seguir caminando. Ninguno de los cinco quería quedarse fuera del grupo tampoco, y mucho menos perder su condición de lideres. Asi que seguían caminando.
Finalmente en algún momento el profeta tuvo otra idea. Necesitaba teatro, algo que les hiciera darse cuenta que ya habían llegado a donde iban y que ahí todo sería mejor. Ya lo tengo pensó para sus adentros. Cuando nos acerquemos a la siguiente colina comenzaré a correr, diré que finalmente hemos llegado, que me sigan todos y del otro lado de la colina podremos finalmente detenernos.
Pasaron un par de días antes de que el profeta viera una colina que le pareciera adecuada para su propósito, pero finalmente la vió. Y comenzó a correr. Gritaba como loco, poseído por la claridad de su visión, y satisfecho consigo mismo de finalmente lograr su objetivo.
Tras de si una masa amorfa comenzó a darse cuenta de la agitación que sucedía al frente y empezaron a correr detrás del profeta, y pueblos comenzaron a correr detrás de pueblos sin saber muy bien porque, simplemente todos corrían.
Y asi el profeta alcanzó la cima de la colina, que no era una colina sino un despeñadero. Y en cuanto intentó voltear y detener a todos aquellos que lo seguían la inercia de la multitud lo arrastró hacia el precipicio.
Y pues es ahi donde nos encontramos nosotros, en medio de una muchedumbre que no se puede detener. No importa si se pone el sol no importa si la carrera lleva a la tierra prometida o al fondo del abismo, todos tienen que correr so pena de dejar de ser parte del grupo.
¿Gustas otra papa?
13.6.10
6.6.10
Perspectiva
Mi madre me regaló en navidad una playera que tiene en la parte delantera a las tres gracias. Unas mujeres griegas que solían andar por la vida con muy poca ropa, motivo por el que todo el mundo andaba muy agradecido.
La playera en cuestión ha tenido el encanto de despertar tres comentarios independientes del tipo: "No sé si lo has notado pero tu playera tiene mujeres desnudas en ella".
No terminó de entenderlo del todo, en primer lugar porque las mujeres en la playera claramente parecen estatuas de mármol y no esculturales bellezas de carne y hueso, es mas son monocromáticas y toda la cosa.
Pero me estoy desviando. O mas bien no he tomado la dirección que tengo interés en tomar. El último comentario me lo hicieron un día que iba a ir a ver un departamento en el que posiblemente viviría con las demás personas que ahi vivían. Y la sugerencia fue que me tapara. "Ya sabes, uno nunca sabe lo que son las primeras impresiones".
Al inicio del camino la gente no volteaba a mirar siquiera, a nadie le sorprenden unos monitos de palitos. Conforme me aproximaba a la pirámide algunas miradas se comenzaron a desviar al verme pasar. Dibujarle senos a un monito de palitos lo hace ver mas desnudo que si no los tiene. Conforme comencé a subir los escalones se comenzaba a escuchar un discreto barullo, la gente hablaba, la metamorfosis de la imagen no se detenía, el desnudo ahora era un dibujo de proporciones anatómicas correctas, pero visto de espalda. Creo que la gente comenzó a dirigirme la palabra cuando Venus emergió del mar, pero no comenzaron a taparle los ojos a los niños sino hasta que apareció la maja desnuda.
Extrañamente y en contra de lo que yo esperaba la playera que me acompañaba en el momento del sacrificio en el altar de la decencia no era L'Origin du Monde. Eso no quiere decir que hubiera habido mas de uno que me hubiera golpeado gratamente hasta la muerte simplemente porque hay cosas que son demasiado.
No, en el altar me acompañaba una playera nuevamente con un monito de palitos, la gran diferencia con la primer monita de palitos desnuda que traía yo en mi playera es que a este monito de palitos alguien por ahi le había puesto el nombre de un supuesto profeta.
Una vez muerto, comprendí. No es el realismo, no es la desnudez, no es la decencia, no es el arte, no es la ofensa, no es ninguna de esas cosas puesto que todas esas cosas no son nada, no hay nada. Todo es perspectiva.
La playera en cuestión ha tenido el encanto de despertar tres comentarios independientes del tipo: "No sé si lo has notado pero tu playera tiene mujeres desnudas en ella".
No terminó de entenderlo del todo, en primer lugar porque las mujeres en la playera claramente parecen estatuas de mármol y no esculturales bellezas de carne y hueso, es mas son monocromáticas y toda la cosa.
Pero me estoy desviando. O mas bien no he tomado la dirección que tengo interés en tomar. El último comentario me lo hicieron un día que iba a ir a ver un departamento en el que posiblemente viviría con las demás personas que ahi vivían. Y la sugerencia fue que me tapara. "Ya sabes, uno nunca sabe lo que son las primeras impresiones".
Al inicio del camino la gente no volteaba a mirar siquiera, a nadie le sorprenden unos monitos de palitos. Conforme me aproximaba a la pirámide algunas miradas se comenzaron a desviar al verme pasar. Dibujarle senos a un monito de palitos lo hace ver mas desnudo que si no los tiene. Conforme comencé a subir los escalones se comenzaba a escuchar un discreto barullo, la gente hablaba, la metamorfosis de la imagen no se detenía, el desnudo ahora era un dibujo de proporciones anatómicas correctas, pero visto de espalda. Creo que la gente comenzó a dirigirme la palabra cuando Venus emergió del mar, pero no comenzaron a taparle los ojos a los niños sino hasta que apareció la maja desnuda.
Extrañamente y en contra de lo que yo esperaba la playera que me acompañaba en el momento del sacrificio en el altar de la decencia no era L'Origin du Monde. Eso no quiere decir que hubiera habido mas de uno que me hubiera golpeado gratamente hasta la muerte simplemente porque hay cosas que son demasiado.
No, en el altar me acompañaba una playera nuevamente con un monito de palitos, la gran diferencia con la primer monita de palitos desnuda que traía yo en mi playera es que a este monito de palitos alguien por ahi le había puesto el nombre de un supuesto profeta.
Una vez muerto, comprendí. No es el realismo, no es la desnudez, no es la decencia, no es el arte, no es la ofensa, no es ninguna de esas cosas puesto que todas esas cosas no son nada, no hay nada. Todo es perspectiva.
31.5.10
Sabotaje
Aún en las mejores circunstancias las cosas pueden ponerse mejor.
El sabotaje es simple, consiste en un elemento que se interpone en la realización de un plan previamente establecido. La idea era simple también, mantener un horario, una cadencia. ¿Pero que se hace cuando un elemento no previsto interviene? Nada, es necesario abandonar la ilusión de control y adaptarse. Solo los que se adaptan sobrevivien.
Es asi que comienza esta historia con un simple acto de sabotaje. Se ha roto la frecuencia, el periodo establecido no lo es mas. Las cosas ya no son como lo habían estado siendo.
Y eso está bien.
El sabotaje es simple, consiste en un elemento que se interpone en la realización de un plan previamente establecido. La idea era simple también, mantener un horario, una cadencia. ¿Pero que se hace cuando un elemento no previsto interviene? Nada, es necesario abandonar la ilusión de control y adaptarse. Solo los que se adaptan sobrevivien.
Es asi que comienza esta historia con un simple acto de sabotaje. Se ha roto la frecuencia, el periodo establecido no lo es mas. Las cosas ya no son como lo habían estado siendo.
Y eso está bien.
23.5.10
Julieta
Anoche soñe con Julieta. En el sueño ella era médico cosa que no es en la vida real. Anoche también soñe con Paula. Llevaba peluca güera. Jamás he visto que tenga nada parecido en la vida real.
Julieta dejó el banco donde estaba y se dirigió hacia la cocina. Ahí junto a la puerta tomó un pequeño cantaro en el que dejaban el agua en su casa para que respirara y me sirvió un vaso. El agua estaba fresca y tenía justo ese sabor que tiene el agua cuando se conserva en un recipiente de barro. Se volvió a sentar en el banco, solo que ahora lo hacía como montandolo, una pierna a cada lado, no como antes que tenía las dos al frente.
Los vestidos de colores siempre fueron muy de Paula, bueno no, no exactamente, pero creo que si se le veían bien. Dos veces creo se lo comenté. Claramente mi opinión no alteró sus costumbres puesto que no ví que se los pusiera mas seguido, como hubiera sido el caso si mi comentario hubiese hecho mella en ella.
A diferencia de la casa de Julieta en la que pasé muchas tardes y algunas noches, la casa de Paula solo la visité una vez. No la puedo evocar en mi memoria, un patio y ventanas es lo único que aparece en mi mente. En casa de Julieta en cambio había un cuarto lleno de libros de donde muchas veces salía la voz de Pablo Milanés que cantaba sus canciones de lucha y socialismo, de belleza y amor. En ese cuarto también hubo alcohol y estoy seguro que hubo besos, pero ninguno de ellos fue mio.
Paula y yo nos besamos por aburrimiento quizá, los temas interesantes de plática se habían ya agotado y no encontramos nada mejor que hacer con nuestras lenguas que evaluar su mutua textura y sabor. También conocimos su temperatura y mientras estabamos en ello igual supimos que demasiado ímpetu equivale a un dientazo.
Julieta me hablaba de danza y política, aunque en mi sueño de anoche me hablara de niños enfermos. Solía burlarse del cliché aquel que dice que los políticos deberían resolver sus conflictos en un rin de boxeo diciendo que la unica manera real de lograr la paz mundial era poner a todos en mallones y conseguir que montaran el lago de los cisnes, o mejor aún decía mientras reía, una de esas danzas mahoris donde todo el mundo se golpea el pecho con las palmas.
Paula prefería los jueves a otros días de la semana. Decía que era el único día en que se sentía agusto. Ayer en mi sueño Paula me fue a buscar al interior de un cine. Uno de esos cines antiguos, de grandes bovedas y pantallas plateadas detrás de pesadas cortinas rojas. No creo que hubiera nadie más en la sala, pero Paula actuaba como si fuera espia durante la segunda guerra mundial.
Julieta y yo solíamos abrazarnos fuertemente cada vez que nos veíamos. Anoche sin embargo, durante mi sueño, me besó. Un beso dulce tranquilizador.
No sé que partes de mi vida se despertaron anoche en el sueño. Pero ni el destino actual de Paula ni el de Julieta se parecen en nada a mis memorias de nuestro pasado.
Un poco de agua fresca, de esa que se guarda en un cantaro me vendría bien ahorita.
Julieta dejó el banco donde estaba y se dirigió hacia la cocina. Ahí junto a la puerta tomó un pequeño cantaro en el que dejaban el agua en su casa para que respirara y me sirvió un vaso. El agua estaba fresca y tenía justo ese sabor que tiene el agua cuando se conserva en un recipiente de barro. Se volvió a sentar en el banco, solo que ahora lo hacía como montandolo, una pierna a cada lado, no como antes que tenía las dos al frente.
Los vestidos de colores siempre fueron muy de Paula, bueno no, no exactamente, pero creo que si se le veían bien. Dos veces creo se lo comenté. Claramente mi opinión no alteró sus costumbres puesto que no ví que se los pusiera mas seguido, como hubiera sido el caso si mi comentario hubiese hecho mella en ella.
A diferencia de la casa de Julieta en la que pasé muchas tardes y algunas noches, la casa de Paula solo la visité una vez. No la puedo evocar en mi memoria, un patio y ventanas es lo único que aparece en mi mente. En casa de Julieta en cambio había un cuarto lleno de libros de donde muchas veces salía la voz de Pablo Milanés que cantaba sus canciones de lucha y socialismo, de belleza y amor. En ese cuarto también hubo alcohol y estoy seguro que hubo besos, pero ninguno de ellos fue mio.
Paula y yo nos besamos por aburrimiento quizá, los temas interesantes de plática se habían ya agotado y no encontramos nada mejor que hacer con nuestras lenguas que evaluar su mutua textura y sabor. También conocimos su temperatura y mientras estabamos en ello igual supimos que demasiado ímpetu equivale a un dientazo.
Julieta me hablaba de danza y política, aunque en mi sueño de anoche me hablara de niños enfermos. Solía burlarse del cliché aquel que dice que los políticos deberían resolver sus conflictos en un rin de boxeo diciendo que la unica manera real de lograr la paz mundial era poner a todos en mallones y conseguir que montaran el lago de los cisnes, o mejor aún decía mientras reía, una de esas danzas mahoris donde todo el mundo se golpea el pecho con las palmas.
Paula prefería los jueves a otros días de la semana. Decía que era el único día en que se sentía agusto. Ayer en mi sueño Paula me fue a buscar al interior de un cine. Uno de esos cines antiguos, de grandes bovedas y pantallas plateadas detrás de pesadas cortinas rojas. No creo que hubiera nadie más en la sala, pero Paula actuaba como si fuera espia durante la segunda guerra mundial.
Julieta y yo solíamos abrazarnos fuertemente cada vez que nos veíamos. Anoche sin embargo, durante mi sueño, me besó. Un beso dulce tranquilizador.
No sé que partes de mi vida se despertaron anoche en el sueño. Pero ni el destino actual de Paula ni el de Julieta se parecen en nada a mis memorias de nuestro pasado.
Un poco de agua fresca, de esa que se guarda en un cantaro me vendría bien ahorita.
16.5.10
La cita
Un momento de arrepentimiento, o una emergencia, y la cita deja de ser. Las voluntades que anteriormente se habían alineado dejan de estarlo.
Creo que hubiera pedido una cerveza, sobretodo porque afuera estaba lloviendo, quizá si el clima hubiera estado mas tranquilo hubiera pedido una copa de vino blanco. Muy seco. Creo que ibas a pedir un Gin and Tonic, al parecer eso es lo que toman las mujeres por aqui, pero me hubieras sorprendido de pedir un whiskey.
Las primeras palabras, esas que se olvidarán seguramente fueron nerviosamente dichas. Pero eso no importa ahora. Importa que vivas cerca de mi casa, o yo de la tuya. El amor no aguanta tanto tráfico y no hay suficientes cafés para siempre verse a la mitad del camino. Importa también que tu abuelo era un Rumano que partió a buscar fortuna en Argentina, importa que desapareció, mas bien lo desaparecieron por sus simpatias comunistas. Es increible lo que puede la ignorancia, es claro que a los ojos nacionalistas procapitalistas alquien que viniera de Rumania solo podía querer instaurar una dictadura socialista. Importa que tu abuela salió de Argentina con ocho meses de embarazo. Importa que salió en barco y que tu madre nació a bordo, en plenas aguas internacionales.
Por mi parte escucho atento, o hubiera escuchado atento tu historia, estoy seguro. Lo que no sé, quizá lo averigüe mas adelante, es si te iba escuchar mientras me sentía hipnotizado por tus labios o por tus ojos, o si simplemente te iba a escuchar. Me hubiera gustado estar hipnotizado por tus labios. Sentir el impulso de querer besarte. Sé que las persecuciones políticas no deberían mezclarse con las ganas de besar, pero yo no sabía que después de las primeras palabras, cuando tenía todavía la entereza para mirar solo tus ojos, vendría la historia del abuelo Rumano.
Mi vaso de cerveza y tu Gin and Tonic se mantienen cuello a cuello. Todavía flota un hielo en tu bebida, o quizá ya no flotaría ningún hielo, no no, ahi está el hielo. Cerveza, vaso, labios besables, demasiada coordinación se me demanda como para prestarle atención al hielo. Quizá si usasemos el hielo... no no, esa no es esta cita, al menos no lo es todavía.
Te hubiera platicado de la playa, de las olas, de la vez que estuve a punto de ahogarme cuando después de revolcarme a la ola se le ocurrió que era buena idea sacarme la playera y dejarme con las manos atadas para que no pudiera yo bracear hacia la superficie. También te hubiera contado de la vez que hundí un catamarán, no fue a propósito, pero yo llevaba el timón antes del accidente.
Plática y mas plática.
Pero es hora de decir adiós, es hora de abandonarlo todo, se que no es cierto que estés aqui, que no hay cita, que nunca llegaste al bar, es hora de dormir, quizá mañana despierte en ese universo paralelo donde duermes a mi lado y pueda entonces besarte como esa noche, en el bar, después de nuestra primera cita.
Creo que hubiera pedido una cerveza, sobretodo porque afuera estaba lloviendo, quizá si el clima hubiera estado mas tranquilo hubiera pedido una copa de vino blanco. Muy seco. Creo que ibas a pedir un Gin and Tonic, al parecer eso es lo que toman las mujeres por aqui, pero me hubieras sorprendido de pedir un whiskey.
Las primeras palabras, esas que se olvidarán seguramente fueron nerviosamente dichas. Pero eso no importa ahora. Importa que vivas cerca de mi casa, o yo de la tuya. El amor no aguanta tanto tráfico y no hay suficientes cafés para siempre verse a la mitad del camino. Importa también que tu abuelo era un Rumano que partió a buscar fortuna en Argentina, importa que desapareció, mas bien lo desaparecieron por sus simpatias comunistas. Es increible lo que puede la ignorancia, es claro que a los ojos nacionalistas procapitalistas alquien que viniera de Rumania solo podía querer instaurar una dictadura socialista. Importa que tu abuela salió de Argentina con ocho meses de embarazo. Importa que salió en barco y que tu madre nació a bordo, en plenas aguas internacionales.
Por mi parte escucho atento, o hubiera escuchado atento tu historia, estoy seguro. Lo que no sé, quizá lo averigüe mas adelante, es si te iba escuchar mientras me sentía hipnotizado por tus labios o por tus ojos, o si simplemente te iba a escuchar. Me hubiera gustado estar hipnotizado por tus labios. Sentir el impulso de querer besarte. Sé que las persecuciones políticas no deberían mezclarse con las ganas de besar, pero yo no sabía que después de las primeras palabras, cuando tenía todavía la entereza para mirar solo tus ojos, vendría la historia del abuelo Rumano.
Mi vaso de cerveza y tu Gin and Tonic se mantienen cuello a cuello. Todavía flota un hielo en tu bebida, o quizá ya no flotaría ningún hielo, no no, ahi está el hielo. Cerveza, vaso, labios besables, demasiada coordinación se me demanda como para prestarle atención al hielo. Quizá si usasemos el hielo... no no, esa no es esta cita, al menos no lo es todavía.
Te hubiera platicado de la playa, de las olas, de la vez que estuve a punto de ahogarme cuando después de revolcarme a la ola se le ocurrió que era buena idea sacarme la playera y dejarme con las manos atadas para que no pudiera yo bracear hacia la superficie. También te hubiera contado de la vez que hundí un catamarán, no fue a propósito, pero yo llevaba el timón antes del accidente.
Plática y mas plática.
Pero es hora de decir adiós, es hora de abandonarlo todo, se que no es cierto que estés aqui, que no hay cita, que nunca llegaste al bar, es hora de dormir, quizá mañana despierte en ese universo paralelo donde duermes a mi lado y pueda entonces besarte como esa noche, en el bar, después de nuestra primera cita.
9.5.10
Mano
La puerta del consultorio se encuentra cerrada la mayor parte del tiempo, independientemente de si hay un paciente al interior o no. Creo que mantener la forma es importante. Cualquier cosa la atiende Lorena.
Tengo que hacer una advertencia, en general el consultorio se dedica a cirugía estética mayor y menor, pero también nos hemos especializado una consulta de complicaciones de procedimientos quirurgicos estéticos poco convencionales; reacciones alérgicas a los pigmentos de ciertos tatuajes, uno que otro piercing infectado. Creo que ya describí el que había sido hasta ahora nuestro mas grave caso, una separación de lengua que se complicó con un quiste salival y que logró que el individuo afectado perdiera unos 5 kilos debido al dolor que le producía tragar antes de decidir buscar ayuda. En general el consultorio se ha ganado la reputación de ser serio y de trabajar sin juzgar a todos aquellos que de un modo u otro han tenido complicaciones en la busqueda de su yo.
Mas allá de un pequeño tatuaje en el hombro derecho no había nada particular con F. Bueno, al menos nada que me llevara a pensar que me iba a pedir algo tan extraño.
La conversación inició como otras. Buenas tardes y demás formalidades. Me extendió la mano izquierda al saludar. Algo muy raro, la mayor parte de la gente, aún los zurdos saludan con la derecha. ¿Que lo trae al consultorio esta tarde F?
Dejeme plantearle algo, dijo con mucha seguridad, un dilema moral; es importante que su mente se encuentre en el lugar adecuado antes de que yo le platique el porque he venido a visitarlo. Bien dije yo, lo escucho.
¿Ubica como a las personas que tienen hijos se les perdonan muchas cosas? Vamos, si tu hijo está enfermo y en la oficina te llama tu mujer y te pide que por favor salgas una hora antes del trabajo nadie te va a reclamar, nadie te va a ver feo. Es mas lo mas probable es que hasta se ofrezcan a hacer algo del trabajo por ti. -Pero eso no dura para siempre- intercedí yo. No no, por supuesto que no, pero imaginemos la misma situación, salir una hora antes del trabajo en un día como cualquier otro. Una situación de excepción, digamos dos veces en un año. Ahora bien, si uno no dice nada, simplemente dice, lo lamento tengo que salir una hora mas temprano el día de hoy, motivos personales. Nadie se inmuta tampoco. Pero no vaya a decir uno, que ganas locas me acaban de dar de ir a mi casa a masturbarme y me voy a ir una hora antes del trabajo para ello porque entonces si, se ha cruzado una linea.
Estará usted de acuerdo conmigo que la linea es imaginaria ¿Doctor? -Puedo ver el punto si, prosiga-. Bien pues, la noción es que aunque el acto final es el mismo, no estar en el trabajo una hora, las razones le dan o quitan validez de acuerdo a una serie de lineas imaginarias que nos planteamos todo el tiempo.
Ahora bien, lo que le quiero plantear es lo siguiente. Quiero que me corte la mano derecha. No pienso explicarle el porque, simplemente, porque no creo que me comprenda y porque no es importante. Lo que le voy a explicar es porque la línea imaginaria que piensa que no debe cruzar no es importante.
Si me incorporara yo al ejercito para ir a matar gente que no conozco en un país que ni siquiera nos ha invadido y tengo la mala fortuna de sufrir un accidente en mi mano derecha, no solo me van a cortar la mano, sino que además me van a recompensar como un patriota, un heroe. El costo de mi mano son todos sus impuestos, mas la vida de varios desconocidos y un falso homenaje. Si me meto de aprendiz de obreo y meto la mano en una maquina en el momento equivocado usted estaría obligado a cortar mi mano, o a reparar lo que quede de ella. El costo de mi mano son la producción de la fábrica ese día, las cuotas del seguro, el prestigio del patrón. Si me intento cortar la mano en casa el costo de la mano es el tiempo de los paramédicos que podrían estar ayudando a victimas de accidentes de tráfico o cosas parecidas. En fin, creo que empieza usted a ver el patrón.
Y si, la desición de perder la mano es estética, igual que lo es ponerse tetas mas o menos grandes, tatuarse lineas en los ojos de por vida, depilarse con laser, romperse las piernas para ganar diez centímetros mas o cambiar de sexo. ¿Y si acaso piensa usted que es algo autodestructivo, que me dice de comer, fumar, beber, manejar?
No me de una respuesta todavía. Pienselo, discutalo con colegas si es necesario. ¿Le parece bien si saco una cita para dentro de un mes?. -Está usted perdiendo su tiempo- le dije, visiblemente trastornado. Lo que me pide es completamente falto de ética, lo primero es no hacer daño.
Ya no me estaba escuchando. Salió, cerró la puerta tras de si y pagó.
También pagó por adelantado la cita de hoy.
Tengo que hacer una advertencia, en general el consultorio se dedica a cirugía estética mayor y menor, pero también nos hemos especializado una consulta de complicaciones de procedimientos quirurgicos estéticos poco convencionales; reacciones alérgicas a los pigmentos de ciertos tatuajes, uno que otro piercing infectado. Creo que ya describí el que había sido hasta ahora nuestro mas grave caso, una separación de lengua que se complicó con un quiste salival y que logró que el individuo afectado perdiera unos 5 kilos debido al dolor que le producía tragar antes de decidir buscar ayuda. En general el consultorio se ha ganado la reputación de ser serio y de trabajar sin juzgar a todos aquellos que de un modo u otro han tenido complicaciones en la busqueda de su yo.
Mas allá de un pequeño tatuaje en el hombro derecho no había nada particular con F. Bueno, al menos nada que me llevara a pensar que me iba a pedir algo tan extraño.
La conversación inició como otras. Buenas tardes y demás formalidades. Me extendió la mano izquierda al saludar. Algo muy raro, la mayor parte de la gente, aún los zurdos saludan con la derecha. ¿Que lo trae al consultorio esta tarde F?
Dejeme plantearle algo, dijo con mucha seguridad, un dilema moral; es importante que su mente se encuentre en el lugar adecuado antes de que yo le platique el porque he venido a visitarlo. Bien dije yo, lo escucho.
¿Ubica como a las personas que tienen hijos se les perdonan muchas cosas? Vamos, si tu hijo está enfermo y en la oficina te llama tu mujer y te pide que por favor salgas una hora antes del trabajo nadie te va a reclamar, nadie te va a ver feo. Es mas lo mas probable es que hasta se ofrezcan a hacer algo del trabajo por ti. -Pero eso no dura para siempre- intercedí yo. No no, por supuesto que no, pero imaginemos la misma situación, salir una hora antes del trabajo en un día como cualquier otro. Una situación de excepción, digamos dos veces en un año. Ahora bien, si uno no dice nada, simplemente dice, lo lamento tengo que salir una hora mas temprano el día de hoy, motivos personales. Nadie se inmuta tampoco. Pero no vaya a decir uno, que ganas locas me acaban de dar de ir a mi casa a masturbarme y me voy a ir una hora antes del trabajo para ello porque entonces si, se ha cruzado una linea.
Estará usted de acuerdo conmigo que la linea es imaginaria ¿Doctor? -Puedo ver el punto si, prosiga-. Bien pues, la noción es que aunque el acto final es el mismo, no estar en el trabajo una hora, las razones le dan o quitan validez de acuerdo a una serie de lineas imaginarias que nos planteamos todo el tiempo.
Ahora bien, lo que le quiero plantear es lo siguiente. Quiero que me corte la mano derecha. No pienso explicarle el porque, simplemente, porque no creo que me comprenda y porque no es importante. Lo que le voy a explicar es porque la línea imaginaria que piensa que no debe cruzar no es importante.
Si me incorporara yo al ejercito para ir a matar gente que no conozco en un país que ni siquiera nos ha invadido y tengo la mala fortuna de sufrir un accidente en mi mano derecha, no solo me van a cortar la mano, sino que además me van a recompensar como un patriota, un heroe. El costo de mi mano son todos sus impuestos, mas la vida de varios desconocidos y un falso homenaje. Si me meto de aprendiz de obreo y meto la mano en una maquina en el momento equivocado usted estaría obligado a cortar mi mano, o a reparar lo que quede de ella. El costo de mi mano son la producción de la fábrica ese día, las cuotas del seguro, el prestigio del patrón. Si me intento cortar la mano en casa el costo de la mano es el tiempo de los paramédicos que podrían estar ayudando a victimas de accidentes de tráfico o cosas parecidas. En fin, creo que empieza usted a ver el patrón.
Y si, la desición de perder la mano es estética, igual que lo es ponerse tetas mas o menos grandes, tatuarse lineas en los ojos de por vida, depilarse con laser, romperse las piernas para ganar diez centímetros mas o cambiar de sexo. ¿Y si acaso piensa usted que es algo autodestructivo, que me dice de comer, fumar, beber, manejar?
No me de una respuesta todavía. Pienselo, discutalo con colegas si es necesario. ¿Le parece bien si saco una cita para dentro de un mes?. -Está usted perdiendo su tiempo- le dije, visiblemente trastornado. Lo que me pide es completamente falto de ética, lo primero es no hacer daño.
Ya no me estaba escuchando. Salió, cerró la puerta tras de si y pagó.
También pagó por adelantado la cita de hoy.
2.5.10
Violencia
Mil pedazos de vidrio verde y gotas de cerveza. Esa es la imagen en mi mente mientras sostengo dos cheves en mi mano izquierda y le doy un trago a la tercera que tengo en la derecha. Es la última cerveza de la noche, supongo que eso también afecta las cosas. Uno se descuida, se deja llevar.
Estoy solo en la pista de baile. Falta su bolsa pero tanto mi maleta como la otra maleta siguen en el piso. Me fui al baño regresé a la barra y compré tres cervezas. Una de ellas podría terminar reventandome en la cabeza. Quizá también por eso la compré, una pitera oferta de paz.
Pasa el tiempo, a mi izquierda bailan dos mujeres, a mi derecha otras dos. Las de la derecha bailan un poco mas pegadas la una a la otra que las de la izquierda. No importa, sigo pensando en si se habrán ido, si debo ir a buscarlos, si regresarán, si prenderán las luces estroboscópicas justo segundos antes de que levante la botella e intente hacer que ocupe el mismo tiempo-espacio que mi craneo.
A que no te atreves. Esas fueron las palabras. En el bar. Después de dos cervezas. La primera pregunta no fue esa frase claro está, esa frase no es una pregunta. La primera pregunta fue: ¿Que quieres (tomar, lo que hubiera hecho mi respuesta imposible, o mas bien diferente no formó parte de la pregunta)? Quiero un beso.
El calor de los labios, la manera en la que aumenta la presión, la ligera tracción al separarse. Todos somos cool. Estamos tomando cerveza. Una cerveza mucho muy anterior a la cerveza que sigo sosteniendo en mi mano izquierda y que empiezo a decidir si tomarme también o no. Las botellas de cerveza vacías producen mas daño al ser usadas como armas que las botellas de cerveza llena.
Vamos corriendo por el tunel, debimos haber ido al baño antes. Tomados de la mano, resistiendo. ¿Dónde demonios están los baños? Sip, los baños. También han jugado un rol importante esta noche. Nos vió cuando venía regresando del baño. Dejamos de estar precavidos.
Finalmente me terminé mi cerveza, las mochilas siguen en el piso. Ya no tengo donde meter mas cerveza. Le doy un trago a cada una de las que tengo en mi mano izquierda. Se sienten un poco menos desperdiciadas a pesar de que al final se quedaron ahi en una mesa vacía.
Están afuera del antro. Discutiendo. Están a punto de cerrar y él recuerda que su maleta está dentro, igual que las dos cervezas que nadie se tomó. Una vez mas desaparece y nos deja solos. La misma escena que al interior en la pista de baile, sólo que ahora no estamos bailando, seduciendonos, besandonos, simplemente me está diciendo que nos vió, que lo vió todo.
Estoy solo en la pista de baile. Falta su bolsa pero tanto mi maleta como la otra maleta siguen en el piso. Me fui al baño regresé a la barra y compré tres cervezas. Una de ellas podría terminar reventandome en la cabeza. Quizá también por eso la compré, una pitera oferta de paz.
Pasa el tiempo, a mi izquierda bailan dos mujeres, a mi derecha otras dos. Las de la derecha bailan un poco mas pegadas la una a la otra que las de la izquierda. No importa, sigo pensando en si se habrán ido, si debo ir a buscarlos, si regresarán, si prenderán las luces estroboscópicas justo segundos antes de que levante la botella e intente hacer que ocupe el mismo tiempo-espacio que mi craneo.
A que no te atreves. Esas fueron las palabras. En el bar. Después de dos cervezas. La primera pregunta no fue esa frase claro está, esa frase no es una pregunta. La primera pregunta fue: ¿Que quieres (tomar, lo que hubiera hecho mi respuesta imposible, o mas bien diferente no formó parte de la pregunta)? Quiero un beso.
El calor de los labios, la manera en la que aumenta la presión, la ligera tracción al separarse. Todos somos cool. Estamos tomando cerveza. Una cerveza mucho muy anterior a la cerveza que sigo sosteniendo en mi mano izquierda y que empiezo a decidir si tomarme también o no. Las botellas de cerveza vacías producen mas daño al ser usadas como armas que las botellas de cerveza llena.
Vamos corriendo por el tunel, debimos haber ido al baño antes. Tomados de la mano, resistiendo. ¿Dónde demonios están los baños? Sip, los baños. También han jugado un rol importante esta noche. Nos vió cuando venía regresando del baño. Dejamos de estar precavidos.
Finalmente me terminé mi cerveza, las mochilas siguen en el piso. Ya no tengo donde meter mas cerveza. Le doy un trago a cada una de las que tengo en mi mano izquierda. Se sienten un poco menos desperdiciadas a pesar de que al final se quedaron ahi en una mesa vacía.
Están afuera del antro. Discutiendo. Están a punto de cerrar y él recuerda que su maleta está dentro, igual que las dos cervezas que nadie se tomó. Una vez mas desaparece y nos deja solos. La misma escena que al interior en la pista de baile, sólo que ahora no estamos bailando, seduciendonos, besandonos, simplemente me está diciendo que nos vió, que lo vió todo.
29.4.10
De las cosas que andan pasando por aqui
Y por por aqui, me refiero al blog.
Básicamente ando pensando, y ganando impulso quizá, la idea es que quiero escribir, algo, pero no solo posts, y de cierto modo la noción de, el blog como ventana al alma del blogguero se cerró hace un tiempo, al menos el blog como venatna directa al alma del bloguero.
Es asi que este espacio se vuelve, no difícil, pero conforme el cambio (de ventana a no ventana(aqui inserte usted el albur, ventana no ventana, me cojo a tu hermana)) se vuelve evidente y el motivo original del blog se pierde en el tiempo, hay que encontrarle otra función. Por ahi uno que otro blog se convirtieron en vehículos de comics, de otros mas pasaron por momentos temáticos de crítica de cine, o literaria.
Pero me niego a cambiarle la cara al blog, a dejar de verlo como ventana. Se que suena a maraña y contradicción (quizá porque es maraña y contradicción), pero la idea es que pienso hablar de mi sin hablar de mi y pienso escribir sin terminar de convertir esto en un lugar donde yo no estoy.
Y pues entonces el plan es el siguiente. Los días que mas tiempo me doy a mi mismo son los domingos y como la pior de las piores fatigas ataca en lunes pues he decidido que la tirada son seis meses de cuentos cortos (o largos). Uno cada domingo para amanecer al lunes (ya es elección de cada quien si lo lee en domingo (para curarse de la hora nacional (en México)) o en lunes (para curarse del lunes (en todo el mundo))).
Ahora bien, que quede claro, los cuentos me contendrán, a veces como el narrador, a veces como el protagonista, a veces como un transeunte incidental, partes de ellos serán ciertos, la gran parte serán elucubraciones, exageraciones, deseos, recuerdos distorsionados. De modo que los límites no son claros. Pero cada cuento me contiene.
Asi queda la ventana al alma abierta, se obvia la necesidad de la corrección política y este lugar tiene de nuevo un propósito.
Nota al margen, el ejercició también tiene la idea de existir por si solo, lease, está contenido en el blog y es parte del blog, pero es autocontenible y como tal se convertirá en un pdf colección de cuentos al final del show.
Ahora, esperemos que llegué el domigo. (Puerta no puerta, me cojo a tu jefa... esa no sale... pues le tocamos)
Básicamente ando pensando, y ganando impulso quizá, la idea es que quiero escribir, algo, pero no solo posts, y de cierto modo la noción de, el blog como ventana al alma del blogguero se cerró hace un tiempo, al menos el blog como venatna directa al alma del bloguero.
Es asi que este espacio se vuelve, no difícil, pero conforme el cambio (de ventana a no ventana(aqui inserte usted el albur, ventana no ventana, me cojo a tu hermana)) se vuelve evidente y el motivo original del blog se pierde en el tiempo, hay que encontrarle otra función. Por ahi uno que otro blog se convirtieron en vehículos de comics, de otros mas pasaron por momentos temáticos de crítica de cine, o literaria.
Pero me niego a cambiarle la cara al blog, a dejar de verlo como ventana. Se que suena a maraña y contradicción (quizá porque es maraña y contradicción), pero la idea es que pienso hablar de mi sin hablar de mi y pienso escribir sin terminar de convertir esto en un lugar donde yo no estoy.
Y pues entonces el plan es el siguiente. Los días que mas tiempo me doy a mi mismo son los domingos y como la pior de las piores fatigas ataca en lunes pues he decidido que la tirada son seis meses de cuentos cortos (o largos). Uno cada domingo para amanecer al lunes (ya es elección de cada quien si lo lee en domingo (para curarse de la hora nacional (en México)) o en lunes (para curarse del lunes (en todo el mundo))).
Ahora bien, que quede claro, los cuentos me contendrán, a veces como el narrador, a veces como el protagonista, a veces como un transeunte incidental, partes de ellos serán ciertos, la gran parte serán elucubraciones, exageraciones, deseos, recuerdos distorsionados. De modo que los límites no son claros. Pero cada cuento me contiene.
Asi queda la ventana al alma abierta, se obvia la necesidad de la corrección política y este lugar tiene de nuevo un propósito.
Nota al margen, el ejercició también tiene la idea de existir por si solo, lease, está contenido en el blog y es parte del blog, pero es autocontenible y como tal se convertirá en un pdf colección de cuentos al final del show.
Ahora, esperemos que llegué el domigo. (Puerta no puerta, me cojo a tu jefa... esa no sale... pues le tocamos)
20.4.10
Ahora si, Teiboleras Ambulantes
Marta* trabajaba en el Exxxcelsior hasta que después de un granadazo lo cerraron. Al parecer el dueño no pagó sus cuotas a tiempo. Sandy por su lado era agente libre, unas noches al Tango, otras en el Cuarto Rojo, las menos en el Calabozo, la clientela en ese lugar se pone muy loca, pero con la crisis las teiboleras residentes se esponjaron y decidieron que no tenían ganas de compartir sus ganancias con las fuereñas. Rosa empezó a probar su idea un martes, después de salir del New York. Las primeras noches fue un poco difícil convencer a la policía, pero ningún poli resiste diez mil pesos a la semana solo por no molestar.
En realidad podemos decir que Rosa comenzó, pero no fue sino hasta que Marta y Sandy debutaron en su propia esquina que el movimiento como tal comenzó a tomar fuerza.
Rosa comenta que la idea se le ocurrió al ver a un borracho en la calle detenerse de un semáforo para no irse de frente contra el pavimento. De hecho no sabe porque no hizo la conección antes en su cabeza, pero no fue sino hasta ese momento que se le prendió el foco. Ahora bien, no se lanzó asi, luego luego al ruedo, no. Como todas las ideas está pasó del ridículo, al posible, al plan, al hecho. Unos seis meses después del borracho. Bueno, mas o menos, no es fácil ponerle fechas a la noche.
Sandy se enteró porque era amiga del Rodriguez, el poli que se encargaba de hacerse de sus lanas en función de las lanas que lograba Rosa. Te aseguro que tu sacarías el doble, nomás mirate, si estás rebuena. Sandy por supuesto en aquella época aún era la consentida del Tango, pero eso no duró ni un mes mas. Te digo pues, ni siquiera se quita todo. Y si agarras una esquina de por mis rumbos yo me encargo que no te pase nada. Bueno, si me las pasas de vez en cuando. La risa de Rodriguez no necesariamente inspiraba tranquilidad, pero tener a un poli de tu lado a cambió de una manoseada de vez en vez no sonaba tan mal. Además a Sandy no le desagradaba tanto Rodriguez si hemos de ser honestos.
Marta cree que fue que pasó una vez por el crucero y de reojo vió a Rosa, y si, pero la verdad es que fue después de una muy mala noche, unos quince dias después de lo del rollo en el Exxxcelsior. El dinero estaba muy flojo y uno de los que habían sido clientes regulares le marcó a su celular diciendo que tenía una fiesta en su casa y que necesitaba anfitrionas para entretener a unos hombres de negocios que venían de Indonesia. Ni eran de Indonesia, ni hombres de negocios ni nada. Una bola de gañanes, eso eran. Habían pagado si, pero el costo había sido nefasto. Y en el taxi de regreso a su casa notó que el taxista estaba tomando una ruta demasiado larga, justo lo que me faltaba, pero el taxista notando el cambió en la expresión en el rostro de Marta explicó: No mi reina no se apure, lo que pasa es que en el semáforo que está ahi luego luego cruzando Insurgentes hay una vieja bien rica que se quita la ropa y baila en su tubo a la mitad de la calle.
Al principio claro está no había tubos. El puro semáforo servía para hacer las piruetas necesarias. Pero conforme se fue juntando una lana y con el visto bueno del delegado se instalaron 3 tubos.
Marta y Rosa arman show lésbico a eso de las 3:30 am los martes. Es el momento de mas audiencia. Sandy sigue con su proyecto en solitario, pero por momentos se asocia con un tragafuegos, el Dandy, para darle mas personalidad a su show.
El semáforo se pone en rojo. Marta, tanga roja y pastiches combinados sobre los pezones pero cubiertos de un brasier de encaje se lanza a girar sobre su tubo. Los segundos pasan. Faltan 10 para que se ponga el siga. Se desabotona el brasier, el público se vuelve loco. Es hora de pasar a recolectar las monedas.
*Los nombres de las involucradas han sido cambiados.
Post dedicado a las mujeres que salen con tubos a la calle.
En realidad podemos decir que Rosa comenzó, pero no fue sino hasta que Marta y Sandy debutaron en su propia esquina que el movimiento como tal comenzó a tomar fuerza.
Rosa comenta que la idea se le ocurrió al ver a un borracho en la calle detenerse de un semáforo para no irse de frente contra el pavimento. De hecho no sabe porque no hizo la conección antes en su cabeza, pero no fue sino hasta ese momento que se le prendió el foco. Ahora bien, no se lanzó asi, luego luego al ruedo, no. Como todas las ideas está pasó del ridículo, al posible, al plan, al hecho. Unos seis meses después del borracho. Bueno, mas o menos, no es fácil ponerle fechas a la noche.
Sandy se enteró porque era amiga del Rodriguez, el poli que se encargaba de hacerse de sus lanas en función de las lanas que lograba Rosa. Te aseguro que tu sacarías el doble, nomás mirate, si estás rebuena. Sandy por supuesto en aquella época aún era la consentida del Tango, pero eso no duró ni un mes mas. Te digo pues, ni siquiera se quita todo. Y si agarras una esquina de por mis rumbos yo me encargo que no te pase nada. Bueno, si me las pasas de vez en cuando. La risa de Rodriguez no necesariamente inspiraba tranquilidad, pero tener a un poli de tu lado a cambió de una manoseada de vez en vez no sonaba tan mal. Además a Sandy no le desagradaba tanto Rodriguez si hemos de ser honestos.
Marta cree que fue que pasó una vez por el crucero y de reojo vió a Rosa, y si, pero la verdad es que fue después de una muy mala noche, unos quince dias después de lo del rollo en el Exxxcelsior. El dinero estaba muy flojo y uno de los que habían sido clientes regulares le marcó a su celular diciendo que tenía una fiesta en su casa y que necesitaba anfitrionas para entretener a unos hombres de negocios que venían de Indonesia. Ni eran de Indonesia, ni hombres de negocios ni nada. Una bola de gañanes, eso eran. Habían pagado si, pero el costo había sido nefasto. Y en el taxi de regreso a su casa notó que el taxista estaba tomando una ruta demasiado larga, justo lo que me faltaba, pero el taxista notando el cambió en la expresión en el rostro de Marta explicó: No mi reina no se apure, lo que pasa es que en el semáforo que está ahi luego luego cruzando Insurgentes hay una vieja bien rica que se quita la ropa y baila en su tubo a la mitad de la calle.
Al principio claro está no había tubos. El puro semáforo servía para hacer las piruetas necesarias. Pero conforme se fue juntando una lana y con el visto bueno del delegado se instalaron 3 tubos.
Marta y Rosa arman show lésbico a eso de las 3:30 am los martes. Es el momento de mas audiencia. Sandy sigue con su proyecto en solitario, pero por momentos se asocia con un tragafuegos, el Dandy, para darle mas personalidad a su show.
El semáforo se pone en rojo. Marta, tanga roja y pastiches combinados sobre los pezones pero cubiertos de un brasier de encaje se lanza a girar sobre su tubo. Los segundos pasan. Faltan 10 para que se ponga el siga. Se desabotona el brasier, el público se vuelve loco. Es hora de pasar a recolectar las monedas.
*Los nombres de las involucradas han sido cambiados.
Post dedicado a las mujeres que salen con tubos a la calle.
16.4.10
Teiboleras ambulantes
La verdad es que este post aún no está maduro.
Demosle status de teaser trailer.
Demosle status de teaser trailer.
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